policía

La calle de juego de los polis

De acuerdo con  Transportation Alternatives, una organización dedicada a fomentar el transporte sustentable en la ciudad de Nueva York, una calle de juego se describe de la siguiente manera:  Una calle de juego crea un espacio temporal para que los jóvenes jueguen, convirtiendo una calle de la ciudad en un espacio seguro y que invite a estar activo. Durante el tiempo que dura una calle de juego, las calles locales se cierran oficialmente al tráfico y están abiertas al público en horarios establecidos. 

Calle de juego

La imagen de arriba es la calle de Chimalpopoca, en el límite del Centro y la Colonia Obrera. Podría ser una calle cualquiera, excepto que está cerrada al tránsito de cualquier vehículo motorizado que no sea el transporte para llegar al trabajo de algún policía o un vehículo motorizado como la patrulla que en la foto se ve. El tránsito de peatones y bicicletas está permitido. Básicamente es una calle de juego pero para policías. ¿Por qué, de todas las miles de calles que tenemos en esta ciudad, los polis tienen la única calle de juego permanente? Me parece injusto, por decir lo menos. Algo no me suena sobre la distribución del espacio. Habría que analizar qué está pasando.

En esta ocasión la pregunta está en el aire. Será trabajo de quien lee responder y hacer llegar la pregunta a quien considere pertinente.

Torretas y espacio público

La historia del Picnic en el Río de hoy termina así  para seguridad pública del DF:

La estupidez anda en coche y en motocicleta. Agréguele torretas y estamos perdidos. Del picnic como tal no voy a hablar porque en esta ocasión no llegué y porque con ir a la búsqueda en tiempo real en el tuiter, uno se puede dar una idea general de cómo ha estado la cosa hasta ahora.

Lo que preocupa al que aquí escribe son dos cosas que lo que ocurrió hoy significan y que se presentan clarísimo en los dos tuits anteriores:

1. seguridad pública (con minúsculas aunque lloren los puristas del idioma) tiene una agenda que al parecer no ha compartido con nadie y la administración actual permite que ocurra. Aún cuando va en contra de todo lo que representaba el DF hasta hacía unos meses: ser quizá la ciudad más libre del país. Con sus claras excepciones de violaciones a los Derechos Humanos por ahí y por allá.

2. La heterotropía, es decir, que un lugar puedde ser otro o cambiar un lugar porque uno lo usa de otra manera y a la par cambia uno mismo porque la percepción sobre éste cambia, le da miedo a esta pseudoinstitución. No sabe reaccionar ni a una marcha ni a gente sentada en un camellón que alguien hace sesenta años decidió que iba a ser sólo para resguardar un tubo con un río adentro.

Y no sólo no saben qué hacer con la parte positiva de este “que un lugar sea otro”. No saben qué hacer con gente que estaciona sus máquinas de muerte en una banqueta, o cuando estas personas invaden otros espacios exclusivos para el Metrobús o bicicletas con sus molocks de dos toneladas.

Tampoco saben qué hacer para salvaguardar la vida de los que caminamos y pedaleamos en cualquier otra calle. Lo peligroso son los peatones y las bicicletas y decidir que el espacio puede ser otro, no los coches. Su religión es la velocidad. Particularmente la velocidad de los coches. Por ella viven. Para ella viven. La vida no vale nada si no se vive rápido y de preferencia adentro de un coche. Detenerse a pensar en ella es sólo un desperdicio de tiempo y quizá, una amenaza a la vida pública.

Madero y las bicis

Madero, la calle del Centro Histórico de la ciudad, peatonalizada hace un par de años, con afluencias enormes de gente a todas horas del día; joya de la ciudad por su valor arquitectónico y ahora por el valor de sus rentas, se ha convertido en el lugar favorito de cuotas de detenidos de los policías.

La historia va maś o menos así: Aunque es una calle cerrada al tránsito motorizado, en ella también entran los compañeros inseparables de los peatones: los que van en bicicleta. Ni siquiera se podía entrar pedaleando, se pusieron señales de desmontar la

bici al inicio de cada una de las cuadras de esta calle. Hasta ahora, en su mayoría había funcionado; si uno empezaba a pedalear, los policías le pedían amablemente (algunas más amables que otras) que se bajara de la bici.

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Pero hace un par de meses, empezó a haber casos de gente que llegaba al centro en bici, amarraba su vehículo a alguno de los postes de luz en esta calle, iba a hacer sus cosas y al regresar se topaba con una banda de policías listo para llevarlos al juzgado cívico y/o multarlos.

El malestar creció. En redes sociales se quejaron varios. Incluso la Secretaria del Medio Ambiente está consciente del nivel de estupidez de esto.

Y el día de hoy, poco más de un mes después del incidente del tuit citado, me topé con esta nota del periódico Reforma, donde la SSP se justifica de detener/multar a los que dejen sus bicis. Los señores se basan en la Ley de Cultura Cívica, en el artículo 5 y 25 (el documento se puede bajar aquí). Lo cual es bastante ridículo. Explico:

Artículo 5.- Se comete infracción cuando la conducta tenga lugar en:
I. Lugares o espacios públicos de uso común o libre tránsito, como plazas, calles,
avenidas, viaductos, calzadas, vías terrestres de comunicación, paseos, jardines,
parques o áreas verdes y deportivas;

O sea, si uno hace desmanes en espacios públicos, es falta a la Ley. Meh, explicación básica. Pero bueno, se perdona. Veamos el otro artículo.

Artículo 25.- Son infracciones contra la seguridad ciudadana:(…)

II. Impedir o estorbar de cualquier forma el uso de la vía pública, la libertad de
tránsito o de acción de las personas, siempre que no exista permiso ni causa
justificada para ello. Para estos efectos, se entenderá que existe causa justificada
siempre que la obstrucción del uso de la vía pública, de la libertad de tránsito o de
acción de las personas sea inevitable y necesaria y no constituya en sí misma un
fin, sino un medio razonable de manifestación de las ideas, de asociación o de
reunión pacífica;

Y luego la joya de declaración que citan en Reforma:

“La SSP de DF sostiene que la calle de Madero no sólo está prohibida para los ciclistas, también para las personas que intenten caminar con una bicicleta a un costado, a pesar de que no vayan circulando sobre ella.”

¿¡Es en serio, Seguridad Pública!? ¿La ridiculez y el odio a las bicis ha llegado al grado de decir que estorban “la vía pública, la libertad de tránsito o acción de las personas” y que caminar con ellas al lado está prohibido? Estamos jodidos. Alguien explíqueme cómo coños estorba el libre tránsito una bicicleta amarrada en una calle peatonal o cómo una bici es exactamente igual que un coche según el artículo 29 del Reglamento de Tránsito. ¡Alguien explíquele a ellos!

Y bueno, el problema más grave no es ese, es un problema que va más allá de que haya o no espacios para estacionar las bicicletas (que cómo hacen falta en el centro…). Vivimos en una ciudad donde la política está haciéndose (más o menos) pensada en dar prioridad a los peatones, al espacio público y en la inclusión. Todo esto que está haciendo la SSP va en contra de todas las políticas de la ciudad… Lo que dice una Secretaria, contra las acciones de la SSP.

Entonces… yo sugiero que en lo que le jalan las orejas desde arriba, le bufen todo lo que quieran a Jesús Rodríguez Almeida en su tuiter. Míinimo abrir el diálogo y que expliquen qué demonios pasa por su cabeza cuando ordenan este tipo de cosas, viendo cómo están otras situaciones de seguridad en la ciudad.

Si eso no funciona, ya veremos qué hacemos. Pero estoy seguro que si todos se quejan mucho, su Community Manager se harta pronto y pasa el recado. La otra es que mientras algo cambia, usando la misma Ley, impriman su copia del artículo 25 y digan que estacionar su bici es un “medio razonable de manifestación pacífica”. Ridiculez se combate con ridiculez. Ni modo.

Actualización a unos minutos de que esto se publicó con otra cosa que se debe de pedir:

 

El Indio tiene razón.

Carta abierta a la Diputada Claudia Cortés Quiroz

Aquí el texto, como se le envió el día 21 de mayo a la Diputada. Comparta, envíele la propia, haga algo!

Dip. Claudia Guadalupe Cortés Quiroz

Presidenta de la Comisión de Transporte y Vialidad

Asamblea Legislativa del Distrito Federal

Apreciable Lic. Cortés:

Como sabe, uno de los mayores problemas en esta ciudad es el uso desmedido que se hace de los vehículos automotores particulares y los pocos esfuerzos que se han hecho históricamente tanto por poner orden y desincentivar el uso de este vehículo como por priorizar el caminar u otros modos de transporte que requieren menores inversiones, menos espacio y son más amigables con el medio ambiente y el entorno urbano en el que vivimos. Esto tiene como consecuencia que se busque dar prioridad a la velocidad sobre la seguridad y que al día de hoy, haya habido 7 estados de pre-contingencia ambiental en la ciudad.

Estoy seguro de que usted sabe claramente que esto es algo a lo que hay que dar importancia, ya que es Presidenta de la Comisión de Transporte y Vialidad de la ALDF, sin embargo, no pude evitar ver con algo de preocupación el enfoque que está dando al problema, como lo hace parecer esta nota de Excelsior publicada el día de 21 de mayo de este año que menciona querer crear una policía peatonal (http://www.excelsior.com.mx/comunidad/2013/05/21/900122 ).

En ella, mencionan que está trabajando para crear un decálogo que denote los 10 derechos y responsabilidades del peatón. Cabe señalar dos cosas al respecto de esto:

La primera es que la política de la administración actual, por lo menos en palabra, es dar prioridad a los peatones, construir calles completas y tener una ciudad con una mejor calidad de vida. Ninguna de estas tres se podrán lograr si se da prioridad a los automóviles y, como se menciona en la nota “que los peatones cumplan con su responsabilidad para utilizar puentes peatonales”. Es prioritario que la ALDF haga cumplir esta política, siguiendo muy de cerca y conociendo cada acción que se hace dentro del Ejecutivo, de manera que cualquier acción tenga un mayor impacto.

El segundo punto a señalar es que la SSPDF ya ha hecho un decálogo para los peatones, que ha sido cuestionado en varias ocasiones (http://mexico.transeunte.org/2012/06/14/decalogo-del-peaton-contra-la-esencia-de-la-movilidad/ , http://ciudadpedestre.wordpress.com/2012/07/26/por-que-me-molesta-el-decalogo-del-peaton-hablando-del-60/ , https://desdeelsillin.wordpress.com/2012/05/14/desmantelando-el-decalogo-del-peaton-parte-1/) y se hizo la solicitud de retirarlo por varias organizaciones de la Sociedad Civil (http://bicitekas.org/?p=994) sin respuesta positiva de la SSP, con pretexto de que ya se había impreso un millón de copias del decálogo. Es importante también aclarar que la SSP no sólo culpa a los peatones, sino a ciclistas de los accidentes de tránsito (http://bicitekas.org/?p=1346) yendo en total incongruencia con la política de la ciudad y del Reglamento de Tránsito Metropolitano.

Estos dos puntos los he mencionado porque culpar al peatón, el usuario más vulnerable en la calle, de ponerse en riesgo, no nos llevará a tener una Ciudad de México digna y habitable para todos.

Se ha demostrado en ciudades en otros países, tanto de nuestro continente como de Europa y Asia, que un diseño adecuado, que dé prioridad a los peatones y ciclistas y disminuya la velocidad de los automóviles es lo que realmente puede disminuir los accidentes en los puntos que pueden resultar peligrosos y, con una política pública bien dirigida, puede crear una ciudad con una gran calidad de vida, ya que aquellas con mayor calidad de vida son en las que se puede caminar y andar en bicicleta de manera segura.

Por este motivo, solicito a usted una reunión para poder escuchar mejor sus propuestas y a la par, poder dar una retroalimentación, de manera que cualquier propuesta presente o futura tenga un verdadero enfoque de prioridad al peatón y a disminuir los accidentes.

Quedo a sus órdenes en el correo desde el cual se envió la presente, para poder concertar la reunión.

Sin más por el momento, reciba un cordial saludo.

Decálogo del peatón consciente

1. Camino y disfruto libremente de la ciudad.

2. En el espacio público, el peatón siempre tiene prioridad.

3. Exijo a los conductores que se detengan completamente en los pasos peatonales.

4. Cuido y protejo las banquetas.

5. Clausuro simbólicamente los puentes peatonales y demando que los sustituyan por pasos peatonales a ras de suelo.

6. Me hago visible antes de cruzar la calle.

7. Solicito con la mirada a los automovilistas la prioridad de paso.

8. Paseo y juego con mis hijos en parques y banquetas. Aprendemos juntos nuestros derechos.

9. En las entradas de los estacionamientos, promuevo el respeto a las personas que caminan.

10. Exijo a la autoridad que aplique el RTM y que sancione a los automovilistas que no respeten al peatón.

Autoría de Indiotwit

Respeto ¿ciclista?

Hoy salió esta nota en Crónica. Según el subsecretario de Control de Tránsito de Seguridad Pública, llevarán ciclistas al juzgado cívico para que los regañen. Básicamente se entiende que los policías son tan inútiles y mal preparados que no son capaces de hacer amonestaciones verbales.

Dice la nota que el subsecretario “Aclaró que no se trata de una “guerra de infracciones” sino de fomentar una cultura de convivencia entre automovilistas, ciclistas, peatones y motociclistas.” Cuando leí esa frase, debo admitir que me reí un poquito, después me indigné. ¿Qué cultura de convivencia se genera llevando ciclistas a un juez cívico? ¿Qué sigue, peatones en separos por caminar fuera de una banqueta? Después me acordé de este video:

Es una lástima que el video sea de Nueva York. Las imágenes son contundentes y seguramente si grabáramos algo en la Ciudad de México, el video no cambiaría mucho. Finalmente hay solamente una conclusión: En la calle todos nos portamos igual. Tenemos que adaptarnos a cómo se ha diseñado la calle, pensando en el coche solamente.

El cambio  no puede venir de llevar gente en bici al juzgado cívico. Eso sólo va a hacer que se pierdan horas hombre y se desincentiven los viajes en bicicleta. Cabe señalar que con el aumento de viajes en bicicleta todas las instancias que pueden (incluída SSP) se paran el cuello. Yo quisiera ver que se llevaran y multaran a todos los cochistas que se pasan un alto, invaden una línea peatonal o una banqueta. Sin educación integral y planeada, no se va a lograr nada. Y nosotros seguiremos rodando y presionando para que este tipo de incongruencias no ocurran.

Bicis, segundos pisos y delitos que nunca existieron

Al principio esto iba a ser una crónica de lo que ocurrió el día de ayer entre policías y ciclistas en la rodada de Carne y Concreto, convocada por varias organizaciones, pero está tremendamente bien contada por Transeúnte aquí y por Jim en su blog, aquí. Por ese motivo, esto es más una reflexión personal y una invitación a que, si alguien que fue a la rodada tiene una opinión, la externe.

Apenas habían pasado 24 horas desde que detuvieron a un ciclista por pasarse un alto y lo tuvieron dando vueltas por horas, hasta que lo liberaron por no tener manera de levantar cargos. En menos de un día, dos agresiones por parte de la policía a ciclistas.

Efectivamente, pasarse un alto es una infracción al reglamento de tránsito. No así circular en el segundo piso de perfiérico cuando se hace una manifestación donde se invita a reflexionar sobre este tipo de infraestructura. Aún así, un grupo de policías de tránsito agredieron a ciclistas, después de bloquear su paso. Cabe señalar que este tipo de rutas se han hecho más de una vez, incluso escoltados por policías.

¿Por qué circular en una vía exclusiva para coches? En primer lugar ¿por qué hay vías exclusivas para coches? Las soluciones para los problemas de una ciudad no se pueden enfocar en mover autos. Especialmente en una donde la calidad del aire es tan mala y por la misma forma de la ciudad, lo que sea que echemos al aire, se nos queda para respirarlo por varios días.

Pero bueno, circulamos ahí porque la ciudad que queremos implica que cualquiera pueda moverse como desee, dando preferencia a caminar, la bici y el transporte público. Yo quiero saber por dónde puede alguien caminar seguro en el distribuidor vial de Luis Cabrera.

La exposición a la que llegamos después del altercado justo trata de eso. Y debo de aceptar que no la entendí muy bien porque faltaban piezas audiovisuales, pero el sentimiento del concreto vacío, sin vida y sin alguien que pueda habitarlo es desolador.

No es muy diferente a la vida que nos espera con un montón de kilómetros de segundos pisos y más coches sobre ellos.

Ver a este grupo de ciclistas cruzar la ciudad, como casi siempre que veo a alguien montado en su bici, me da esperanzas y pienso que no todo está perdido.

Pero ¿qué pasa con el resto? Habemos varios millones en la ciudad. ¿De verdad estamos tan cansados y decepcionados que simplemente vamos a dejar que impongan mierda y concreto sobre nosotros? ¿Qué ciudad quieres para ti? ¿Qué ciudad sueñas para ti? Ojo, para ti, no para tu coche.