llantas ponchadas

De la importancia del servicio en las tiendas de bicis

Esta semana tuve el infortunio de que la llanta trasera de mi bici se ponchara cinco veces. Cinco veces en siete días, eso debe de ser un record.

Al final resultó que mi llanta ya estaba demasiado dañada y tuve que cambiarla, pero en esas cinco ocasiones, tuve que acudir a cinco distintas tiendas, para conseguir cámaras, para comprar una llanta nueva, para pedir aire o para pedir herramienta prestada, para poder cambiar la cámara. Esto me deja clara la importancia de cargar con parches en la mochila, pero más me di cuenta de la importancia de un buen servicio en las tiendas.

-A The Bike Shop fui por una cámara y fueron muy amables.

-A Viansi fui por una cámara y pareció que tenían algo mejor qué hacer siempre, tardé varios minutos en obtener una cámara.

-Fui a Trans Vision Bike y me prestaron herramienta y aire, aunque no con la mejor cara.

-En una de las muchas tiendas Benotto, me prestaron todo lo que necesité después de comprar la cámara y la llanta. Además, el chico que me prestó las cosas era muy amable aunque había un montón de gente.

-Finalmente en La Bici Urbana, sólo me prestaron su compresora para poner aire porque mi llanta no venía a la presión adecuada, cuando pregunté al mecánico si les debía algo me dijo “pues quizá sería algo, pero no te voy a cobrar nada, porque andas en bici”. Empatía.

La cosa es, finalmente, que cuando uno va a una tienda, debería de ser recibido de buena manera, ahí es de una forma muy básica, donde empieza a hacerse comunidad ciclista.

Y usted querido lector ¿qué experiencias ha tenido con tiendas?

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