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Etiqueta ciclista

Aquel que esté libre de sentidos contrarios que arroje la primera piedra”.

La cita cuasi-religiosa habla de algo con lo que no necesariamente estoy de acuerdo: si nos hemos regido por las reglas siempre, podremos juzgar. Lo cual, la verdad no está tan chido. Creo que moverse en bicicleta justamente se trata de que podemos elegir por nosotros mismos, que podemos llegar a entender que existe un otro, que existe algo más allá d

e nosotros. El problema es que a veces no lo hacemos. Hay asuntos básicos que a veces omitimos por ignorancia o simplemente por comodidad:

La dirección de la calle. No digo que circular en sentido contrario con bicicleta sea el asunto más terrible del mundo, sin embargo, es muy incómodo encontrarse con alguien e

n sentido contrario cuando el espacio es reducido y uno circula en el sentido de 
la calle. Si uno lo hace, debe de estar dispuesto a escuchar mentadas de peatones, ciclistas y au

tomovilistas.

Luces. Uno de los primeros pretextos de la gente para no subirse a una bicicleta es “es que no te ven”. Y menos en la noche si no traes luces. Sortear coches, bu

ses y peatones es másdifícil sin luces para que te hagas visible.
Audífonos. Alguna vez Jim dijo que lo chingón de pedalear escuchando música es directamente proporcional a lo estúpido que es hacerlo. Y sí.

Ejemplos pequeñitos que cambian mucho la dinámica. Y debo de señalar que ninguno de estos puntos los digo por los automovilistas, sino por los mismos ciclistas. Por respeto a los de nuestra misma “especie” deberíamos de poder empatizar y hacer que con nuestro pedaleo también sea más fácil y quizá seguro, el pedaleo (y el caminar) de los demás.

Seguro que se me olvidan varias cosas que omitimos, pero estas tres: Poder escuchar al otro, ser visto y poder ver al otro y moverte en la dirección correcta son acciones básicas que pueden cambiar mucho.