el mal clima

Bicicleta y soluciones ad-hoc

La bicicleta se inventó al final del siglo XIX. El cambio que supuso fue enorme. Aquellos que podían comprar uno de estos velocípedos, la utilizaron para pasear por todos aquellos lugares que antes debían ser visitados a pie o en carros de tracción a caballo. Sin embargo, una vez que apareció el coche, los que alguna vez fueron ciclistas cedieron a la nueva moda y comenzaron a utilizar estos vehículos. A la vez que esto ocurría, la bicicleta se popularizaba cada vez más. Se convirtió en un instrumento de trabajo y de transporte popular, la tecnología de la bicicleta buscaba que cada una fuera ligera pero más resistente y más duradera.

Desde sus inicios, la bicicleta, a menos que esté diseñada específicamente para ese fin, no puede llevar mas que a un sólo tripulante, que es prácticamente la misma cantidad que lleva un coche en la Ciudad de México (1.2 personas por vehículo), sin embargo, la bicicleta es una máquina autopropulsada y, como epecifican Watson y Gray, este tripulante “deja el aire aún más limpio que el que se encuentra porque las partículas contaminantes que el ciclista inspira se quedan atrapadas en las mucosas que cubren los epitelios bronquiales y branquiolares”.

Comparando lo que una persona moviéndose en bicicleta necesita comer para generar el equivalente energético a un litro de petróleo, esta puede dar 400 kilómetros por litro, contra los máximo 12 que puede dar un auto, por más eficiente que sea. Por cada 25 de esos litros, una bici podría dar 10 mil kilómetros, mismos para los que un coche utilizaría unos mil litros de gasolina. Esta eficiencia energética se debe a que la bicicleta tiene un diseño que permite utilizar los músculos más potentes del cuerpo en el movimiento más fácil para vencer la fuerza de gravedad, la resistencia al aire y la fricción contra el suelo, lo cual permite que se pueda recorrer la misma distancia a una mayor velocidad con 4/5 de la energía que implicaría caminar. Además, el diseño de la bicicleta permite que pueda transportar casi 50 veces su propio peso. Por otro lado, el espacio que necesita una bicicleta ocupa no supera los 70 centímetros cuadrados, o sea, poco más de metro y medio casi lineal, mientras que un coche necesita por lo menos 8 metros cuadrados cuando está estacionado. Cuando se mueve, conforme más rápido lo hace, necesita un espacio mayor, ya que la inercia y la fuerza que necesita para frenar aumentan con la velocidad.

A pesar de su diseño, o especificidades técnicas, la velocidad de una bicicleta depende en realidad del peso de quien la pedalea, la fuerza y el terreno en el que circula. No es una máquina más potente que su operador. De hecho, es raro que una bicicleta alcance una velocidad mayor a los 20 kilómetros por hora en la ciudad. En el flujo vehicular de la Ciudad de México, a esa velocidad una bicicleta puede realizar un recorrido de hasta 8 km en un tiempo igual o menor que un coche.

Una vez que se ha cambiado la percepción sobre el coche, es necesario cambiar la percepción sobre la bicicleta y es que la distancia antes mencionada es la misma distancia a la que generalmente está el trabajo o la escuela de los habitantes de la ciudad, sin embargo no lo vemos, ya que la percepción y la velocidad a la que nos hemos acostumbrado a vivir ha alterado también la noción de distancia. Esto es observable en el hecho de que tener infraestructura ciclista no significa necesariamente un aumento en el número de viajes hechos en bicicleta. En distintas fuentes, los factores más citados que previenen a la gente de transportarse en bicicleta son la distancia de viaje, la pendiente, seguridad vial, el tráfico pesado, los conductores desconsiderados, la contaminación, el mal clima, no estar en forma y la presión social. Dependiendo de qué tan seguido las personas han utilizado la bicicleta, se reporta una variación en la disposición a utilizar la bicicleta como medio de transporte. Esto puede dar una idea de el tipo de acercamiento que se debe de tener y el tipo de políticas que se deben de generar, soluciones ad-hoc para cada uno de los objetivos que se planteen. Eso es lo que se ha hecho en las ciudades con mayor uso de la bicicicleta como modo de transporte. Dar espacio y facilitar el ocuparlo.