MANIFIESTO URBANO – Una Audiencia Cívica como Constelación

1. Una audiencia pública sólo puede existir como una constelación colectiva.

2.  ¿Un lugar físico en particular asegura la noción de una audiencia pública? ¿En qué momento y escenario urbano específico es que lo “cívico” se manifiesta para poderse materializar en “público”?
3. La emancipación del sujeto social a medida que se levanta contra la hegemonía es sólo posible a través de una materialización que es tanto colectiva como relacional.
4. En vez de hacer de la plaza pública un fetiche – entendida como lugar que originará un público cívico – debemos considerar distintas formas de organización y constelaciones donde esta audiencia cívica pueda materializarse a sí misma.
5. Las constelaciones son la experiencia espacial en el territorio urbano y la naturaleza de la colectividad, la cual consiste de tipos de colaboración, de la práctica del “commoning” y de monedas económicas alternativas.
6. ¿Cómo puede un evento de resistencia urbana transformarse a sí mismo en una materialización cívica colectiva?
7. Un poder colectivo que toma su visibilidad y acción del territorio urbano puede crear su propio sitio heterotrópico, que es el momento en que la audiencia re-habita y reclama un espacio urbano a pesar de sus diferencias.
8. La heterogeneidad de la audiencia y la estrategia de resistencia pasiva contra la fuerza policial, al igual que el impulso común de reclamar la vida diaria contra un sistema neoliberar a través de un parque tiene muchas similitudes con otros movimientos urbanos.
9. Las estrategias urbanas de toma de decisiones “de abajo hacia arriba” directamente en los sitios donde ocurre esta democracia radical, estos parques y plazas de resistencia urbana también   promueven la formación de una forma radical de ciudadanía.
10. En el caso de la resistencia del Parque Gezi, los eventos recientes ejemplifican un nuevo espacio urbano de conflicto donde un poder colectivo es activamente ejercido, dígase como el significado de unirse en el espacio público es apropiado como una forma de protesta contra la urbanización.
11. La resistencia urbana, las manifestaciones en la calle y ocupar parques o plazas para protestar contra la sociedad capitalista y gobiernos autoritarios, que han sido probadas como estrategias desde los 1960s, parecen ser la única acción colectiva concreta que es política hoy en día.
12. ¿Cómo pueden las estructuras colectivas y redes auto-reguladas en el espacio urbano, tales como los movimientos occupy en el espacio urbano inspirar modelos económicos, especialmente en lo que concierne a la generación y re-distribución de la riqueza?
13. Hay casos prácticos de estructuras de trabajo auto organizadas que funcionan bien y que logran no sólo mantener la producción sino también mantener redes fluidas de colectivismo creativo y colaboración.
14. Crear acción colectiva, laica y política en el espacio urbano no se trata de la organización o el evento en sí mismo, sino de co-existir y funcionar juntos para lograr el “commoning”.  Esto radica en la reconsideración y realización de nuestras prácticas de colaboración, economías alternativas, redes autónomas, auto-organización y estrategias para los excedentes.
15. Deberíamos de ser movidos por la solidaridad a pesar de nuestras diferencias en plataformas radicales y con nuestra amistad.
16. Los gobiernos crean al “hombre endeudado” para controlar a las masas. El desempleo, cuya definición se basa en las nociones de gobierno y del FMI se trata de controlar nuestras horas de trabajo, nuestras habilidades como trabajador y la calidad del trabajo que te incluye o te deja afuera del sistema.
17. No deberíamos dejar al FMI controlar nuestros impuestos, condiciones de trabajo y vida cotidiana.
18. En la medida en que pertenecemos a la clase cultural de los creativos, somos trabajadores mal pagados, sujetos precarios invisibles y esclavos de la industria cultural neoliberal. Deberíamos resistir a la privatización de la “ciudad creativa” de forma de que no sea instrumentalizada. 
19. ¡No queremos segregación de inmigrantes en el espacio público!
20. No permitiremos el desarrollo de un mercado inmobiliario que asegure la privatización, el cambio de propiedad y deshaucios de los habitantes.
21. ¡Resistiremos a la privatización de los espacios abiertos, calles, bosques, áreas rurales y playas!
22. ¡Resistiremos a la fuerza policial, juguetes de los gobiernos neoliberales!
23. ¡No permitiremos la pobreza urbana que sea mantenida por el turismo en masa y la privatización!
24. ¡Los patinetos deberían de tener derecho a patinar en cualquier parte del espacio público
25. Finalmente: ¡¡¡Despierta y resiste Praça da Figueira!!!
¡Despierta y resiste Ciudad de México!

Lo colectivo

O el colectivo. Da igual. El punto es que es un arma de doble filo. Uno sin el otro no puede generar suficiente de ninguna cosa como para hacer un cambio real en nada. El colectivo es reunión de ideas que se mezclan y entonces algo nuevo. Pero también en el colectivo hay individualidades y esas sí que pueden ser diferentes y nunca mezclarse y puede haber un punto de ser más o menos políticamente correcto o simplemente no querer. Entender y aceptar eso dentro de la colectividad es lo que jode. Es eso. 

Bicicleta y soluciones ad-hoc

La bicicleta se inventó al final del siglo XIX. El cambio que supuso fue enorme. Aquellos que podían comprar uno de estos velocípedos, la utilizaron para pasear por todos aquellos lugares que antes debían ser visitados a pie o en carros de tracción a caballo. Sin embargo, una vez que apareció el coche, los que alguna vez fueron ciclistas cedieron a la nueva moda y comenzaron a utilizar estos vehículos. A la vez que esto ocurría, la bicicleta se popularizaba cada vez más. Se convirtió en un instrumento de trabajo y de transporte popular, la tecnología de la bicicleta buscaba que cada una fuera ligera pero más resistente y más duradera.

Desde sus inicios, la bicicleta, a menos que esté diseñada específicamente para ese fin, no puede llevar mas que a un sólo tripulante, que es prácticamente la misma cantidad que lleva un coche en la Ciudad de México (1.2 personas por vehículo), sin embargo, la bicicleta es una máquina autopropulsada y, como epecifican Watson y Gray, este tripulante “deja el aire aún más limpio que el que se encuentra porque las partículas contaminantes que el ciclista inspira se quedan atrapadas en las mucosas que cubren los epitelios bronquiales y branquiolares”.

Comparando lo que una persona moviéndose en bicicleta necesita comer para generar el equivalente energético a un litro de petróleo, esta puede dar 400 kilómetros por litro, contra los máximo 12 que puede dar un auto, por más eficiente que sea. Por cada 25 de esos litros, una bici podría dar 10 mil kilómetros, mismos para los que un coche utilizaría unos mil litros de gasolina. Esta eficiencia energética se debe a que la bicicleta tiene un diseño que permite utilizar los músculos más potentes del cuerpo en el movimiento más fácil para vencer la fuerza de gravedad, la resistencia al aire y la fricción contra el suelo, lo cual permite que se pueda recorrer la misma distancia a una mayor velocidad con 4/5 de la energía que implicaría caminar. Además, el diseño de la bicicleta permite que pueda transportar casi 50 veces su propio peso. Por otro lado, el espacio que necesita una bicicleta ocupa no supera los 70 centímetros cuadrados, o sea, poco más de metro y medio casi lineal, mientras que un coche necesita por lo menos 8 metros cuadrados cuando está estacionado. Cuando se mueve, conforme más rápido lo hace, necesita un espacio mayor, ya que la inercia y la fuerza que necesita para frenar aumentan con la velocidad.

A pesar de su diseño, o especificidades técnicas, la velocidad de una bicicleta depende en realidad del peso de quien la pedalea, la fuerza y el terreno en el que circula. No es una máquina más potente que su operador. De hecho, es raro que una bicicleta alcance una velocidad mayor a los 20 kilómetros por hora en la ciudad. En el flujo vehicular de la Ciudad de México, a esa velocidad una bicicleta puede realizar un recorrido de hasta 8 km en un tiempo igual o menor que un coche.

Una vez que se ha cambiado la percepción sobre el coche, es necesario cambiar la percepción sobre la bicicleta y es que la distancia antes mencionada es la misma distancia a la que generalmente está el trabajo o la escuela de los habitantes de la ciudad, sin embargo no lo vemos, ya que la percepción y la velocidad a la que nos hemos acostumbrado a vivir ha alterado también la noción de distancia. Esto es observable en el hecho de que tener infraestructura ciclista no significa necesariamente un aumento en el número de viajes hechos en bicicleta. En distintas fuentes, los factores más citados que previenen a la gente de transportarse en bicicleta son la distancia de viaje, la pendiente, seguridad vial, el tráfico pesado, los conductores desconsiderados, la contaminación, el mal clima, no estar en forma y la presión social. Dependiendo de qué tan seguido las personas han utilizado la bicicleta, se reporta una variación en la disposición a utilizar la bicicleta como medio de transporte. Esto puede dar una idea de el tipo de acercamiento que se debe de tener y el tipo de políticas que se deben de generar, soluciones ad-hoc para cada uno de los objetivos que se planteen. Eso es lo que se ha hecho en las ciudades con mayor uso de la bicicicleta como modo de transporte. Dar espacio y facilitar el ocuparlo.

Bici robada

Irónico que hubiera armado un mapa de bicis robadas y nunca hubiera sido víctima de algo tan horrendo.

Se robaron mi bici ayer. Es una brompton, modelo S con tres velocidades. Verde. Sólo sé de dos bicis que existen así. Además, tiene una estampa que la hace muy reconocible, entre otros daños que la hacen fácil de identificar para mi. Se la robaron en la Roma. Si alguien ve a algún hijoeputa pedaleándola por ahí tacléelo, quítesela y llámeme (no es broma). Cualquier dato para recuperarla se agradecerá.

p20120512-012412

La bici en cuestión es la verde del frente.

IMG_20121004_102133

Tiene esta estampa en el lado derecho del cuadro

La vida social de los pequeños espacios urbanos

O la vida social de los espacios urbanos pequeños. Parques, plazas. ¿Calles?

La pregunta es qué convierte a estos espacios en buenos lugares para estar, para jugar, para platicar, para comer, para relajarse…

William H. Whyte fue un urbanista y observador de personas que durante finales de los 70s hizo su trabajo sobre qué hace que el espacio público sea un espacio donde la gente interactúa y los patrones que sigue.

Su trabajo se publicó en un libro y un video que se llaman así “The Social Life of Small Urban Spaces”. El libro se volvió a publicar para que el trabajo de “Holly” (así se le decía de cariño) llegara a la mayor cantidad de gente posible. El video, gracias a alguien que tenía un VHS por ahí, se puede ver completo en línea (es el que está aquí abajo). Es un video un poco largo (dura una hora) pero las conclusiones, aunque pueden estar lejanas de dejarlo a uno con la boca abierta, resultan herramientas importantes para que podamos exigir espacios públicos que realmente inviten a disfrutar.

Invito a todo aquel interesado en el espacio público a ver el video. Le faltan subtítulos para hacerlo llegar a más gente. Algún alma caritativa (y con mucho tiempo libre) debería de hacerlo.

PD: Lo importante de este tipo de aprendizajes es evitar esto.

Enojo en bici

Image

El letrero lee: Aprópiate del camino

“…Sabes que no todos los conductores son malos. Son sólo seres humanos. Sabes que tienen todo el poder. Una máquina enorme que podría matarte al instante. Pero eso sólo te enoja más. Te hace más propenso a no aceptar que te joda nadie, a defender tu territorio hasta la muerte. Al próximo que se me cierre, piensas, lo voy a putamadre matar. Si muero en el proceso, que así sea. Tal vez así lo pensará la próxima. Quizá la próxima generación tendrá un camino propio.”

Fragmento traducido sin permiso, tomado de aquí. La lectura vale mucho la pena si uno lee inglés. Si no, luego pido permiso y lo traduzco completo. Con tiempo.

Madero y las bicis

Madero, la calle del Centro Histórico de la ciudad, peatonalizada hace un par de años, con afluencias enormes de gente a todas horas del día; joya de la ciudad por su valor arquitectónico y ahora por el valor de sus rentas, se ha convertido en el lugar favorito de cuotas de detenidos de los policías.

La historia va maś o menos así: Aunque es una calle cerrada al tránsito motorizado, en ella también entran los compañeros inseparables de los peatones: los que van en bicicleta. Ni siquiera se podía entrar pedaleando, se pusieron señales de desmontar la

bici al inicio de cada una de las cuadras de esta calle. Hasta ahora, en su mayoría había funcionado; si uno empezaba a pedalear, los policías le pedían amablemente (algunas más amables que otras) que se bajara de la bici.

2012-08-31 11.00.46

Pero hace un par de meses, empezó a haber casos de gente que llegaba al centro en bici, amarraba su vehículo a alguno de los postes de luz en esta calle, iba a hacer sus cosas y al regresar se topaba con una banda de policías listo para llevarlos al juzgado cívico y/o multarlos.

El malestar creció. En redes sociales se quejaron varios. Incluso la Secretaria del Medio Ambiente está consciente del nivel de estupidez de esto.

Y el día de hoy, poco más de un mes después del incidente del tuit citado, me topé con esta nota del periódico Reforma, donde la SSP se justifica de detener/multar a los que dejen sus bicis. Los señores se basan en la Ley de Cultura Cívica, en el artículo 5 y 25 (el documento se puede bajar aquí). Lo cual es bastante ridículo. Explico:

Artículo 5.- Se comete infracción cuando la conducta tenga lugar en:
I. Lugares o espacios públicos de uso común o libre tránsito, como plazas, calles,
avenidas, viaductos, calzadas, vías terrestres de comunicación, paseos, jardines,
parques o áreas verdes y deportivas;

O sea, si uno hace desmanes en espacios públicos, es falta a la Ley. Meh, explicación básica. Pero bueno, se perdona. Veamos el otro artículo.

Artículo 25.- Son infracciones contra la seguridad ciudadana:(…)

II. Impedir o estorbar de cualquier forma el uso de la vía pública, la libertad de
tránsito o de acción de las personas, siempre que no exista permiso ni causa
justificada para ello. Para estos efectos, se entenderá que existe causa justificada
siempre que la obstrucción del uso de la vía pública, de la libertad de tránsito o de
acción de las personas sea inevitable y necesaria y no constituya en sí misma un
fin, sino un medio razonable de manifestación de las ideas, de asociación o de
reunión pacífica;

Y luego la joya de declaración que citan en Reforma:

“La SSP de DF sostiene que la calle de Madero no sólo está prohibida para los ciclistas, también para las personas que intenten caminar con una bicicleta a un costado, a pesar de que no vayan circulando sobre ella.”

¿¡Es en serio, Seguridad Pública!? ¿La ridiculez y el odio a las bicis ha llegado al grado de decir que estorban “la vía pública, la libertad de tránsito o acción de las personas” y que caminar con ellas al lado está prohibido? Estamos jodidos. Alguien explíqueme cómo coños estorba el libre tránsito una bicicleta amarrada en una calle peatonal o cómo una bici es exactamente igual que un coche según el artículo 29 del Reglamento de Tránsito. ¡Alguien explíquele a ellos!

Y bueno, el problema más grave no es ese, es un problema que va más allá de que haya o no espacios para estacionar las bicicletas (que cómo hacen falta en el centro…). Vivimos en una ciudad donde la política está haciéndose (más o menos) pensada en dar prioridad a los peatones, al espacio público y en la inclusión. Todo esto que está haciendo la SSP va en contra de todas las políticas de la ciudad… Lo que dice una Secretaria, contra las acciones de la SSP.

Entonces… yo sugiero que en lo que le jalan las orejas desde arriba, le bufen todo lo que quieran a Jesús Rodríguez Almeida en su tuiter. Míinimo abrir el diálogo y que expliquen qué demonios pasa por su cabeza cuando ordenan este tipo de cosas, viendo cómo están otras situaciones de seguridad en la ciudad.

Si eso no funciona, ya veremos qué hacemos. Pero estoy seguro que si todos se quejan mucho, su Community Manager se harta pronto y pasa el recado. La otra es que mientras algo cambia, usando la misma Ley, impriman su copia del artículo 25 y digan que estacionar su bici es un “medio razonable de manifestación pacífica”. Ridiculez se combate con ridiculez. Ni modo.

Actualización a unos minutos de que esto se publicó con otra cosa que se debe de pedir:

 

El Indio tiene razón.