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Lo colectivo

O el colectivo. Da igual. El punto es que es un arma de doble filo. Uno sin el otro no puede generar suficiente de ninguna cosa como para hacer un cambio real en nada. El colectivo es reunión de ideas que se mezclan y entonces algo nuevo. Pero también en el colectivo hay individualidades y esas sí que pueden ser diferentes y nunca mezclarse y puede haber un punto de ser más o menos políticamente correcto o simplemente no querer. Entender y aceptar eso dentro de la colectividad es lo que jode. Es eso. 

¿COMMUTER, HIPPIE O DE LICRA? LA PERCEPCIÓN Y LA BICI

Muchas veces, cuando ya somos ciclistas urbanos y estamos del lado pro-bici, se nos olvida que hay más de una barrera para que más gente no utilice la bicicleta como medio de transporte, y aunque para este momento de la vida, a muchos nos queda claro que utilizarla para transportarnos en las ciudades es una opción muy viable, no todos somos activistas de la bicicleta o pertenecemos a algún grupo motivado al respecto, como alguna vez me dijo un maestro. A algunos simplemente les sigue siendo algo ajeno o incluso les da miedo.

 

Aunque las barreras para que mucha gente no use la bici pueden ser físicas, ya sea por falta de infraestructura ciclista o por la mala planeación para incluir a este medio en las calles, el miedo o que sea para muchos un tema ajeno también se da a partir de las barreras de percepción o psicológicas. La pregunta es, ¿por qué? Resulta que no hay mucha información, a veces se nos olvida que el transporte es una cosa social, en la que se involucran asuntos tan importantes como las normas, la identidad y los estereotipos, por ejemplo: de quienes usamos la bici, algunos decidimos subirnos porque nos hartamos del tráfico y otros porque se preocupan por el medio ambiente o porque les parece que es más sano moverse de esta forma. Los motivos no son los mismos para todos.

En una investigación llevada a cabo en 2008 por  la doctora Birgitta Gatersleben de la Universidad de Surrey, en Inglaterra, justamente se trató el asunto de los estereotipos. Se aplicó un cuestionario a 244 personas en dos comunidades -una Universidad y una biblioteca-, de estos, el 48% había usado la bicicleta al menos una vez en los últimos dos meses y el 52% había indicado que llevaba más tiempo sin usarla (Gatersleben, 2008), se hicieron preguntas que dieron resultados conforme a cuatro diferentes estereotipos sobre los ciclistas.

Los resultados son interesantes:

–      Los que habían usado la bicicleta en los últimos dos meses percibían al ciclista urbano como un “ciclista responsable”, aquellos que son corteses con otros usuarios de la vía, se rigen por las reglas del camino, son responsables, llevan reflejantes, usan luces, se detienen en los semáforos y son probablemente una persona amable (ídem, 2008).

–      Los que la habían usado al menos en los últimos dos años, tendían a pensar en los ciclistas más como un “commuter”, un profesionista joven -probablemente hombre- que tiende a ser asertivo, guapo y bien educado, que viaja en bicicleta en cualquier clima.

–      Y aquellos que la habían usado en los últimos dos años, pero no recientemente, pensaban en los ciclistas como un “lifestyle bicyclist”, alguien a quien le gusta la bicicleta, que la usa para un gran número de viajes y que quizá utiliza una gran proporción de su tiempo y dinero en ciclismo. Este tipo de ciclista utilizaría espejos, lycra, clips y casco.

–      El cuarto estereotipo es el “hippie-go-lucky”, que se podría traducir como alguien sin preocupaciones, que no usa ningún equipo en especial y también es amable. Era más probable que los que utilizaron la bicicleta en los dos meses anteriores, vieran a los ciclistas de esta manera que como “lifestyle bicyclists” (ídem, 2008).

Estas percepciones son importantes, porque después de correlacionar los datos, la gente que ve a los ciclistas como commuter o como hippy-go-lucky, mostró más probabilidad en decir que podría considerar utilizar la bicicleta en el futuro.

Resulta que actualmente en Inglaterra están en una situación similar a la de México: los gobiernos locales  hacen mucho bikewashing, o sea que implementan algunas acciones para dar la posibilidad de que la gente se mueva en bicicleta, pero sin realmente poner el esfuerzo -o el dinero-  necesario para que moverse en coche se vuelva difícil y la bici se convierta en una opción de transporte para todos. Sin embargo, el asunto de la percepción nos da una clave importante: aunque cada uno ve a la bicicleta de una manera diferente, vale la pena preguntarnos, ¿es más importante empezar por construir muchísimas ciclovías o esforzarnos por cambiar la percepción de la gente respecto a los paradigmas del transporte? Yo respondería que van de la mano, pero me gusta más la segunda opción. ¿Qué responde usted?

De la importancia del servicio en las tiendas de bicis

Esta semana tuve el infortunio de que la llanta trasera de mi bici se ponchara cinco veces. Cinco veces en siete días, eso debe de ser un record.

Al final resultó que mi llanta ya estaba demasiado dañada y tuve que cambiarla, pero en esas cinco ocasiones, tuve que acudir a cinco distintas tiendas, para conseguir cámaras, para comprar una llanta nueva, para pedir aire o para pedir herramienta prestada, para poder cambiar la cámara. Esto me deja clara la importancia de cargar con parches en la mochila, pero más me di cuenta de la importancia de un buen servicio en las tiendas.

-A The Bike Shop fui por una cámara y fueron muy amables.

-A Viansi fui por una cámara y pareció que tenían algo mejor qué hacer siempre, tardé varios minutos en obtener una cámara.

-Fui a Trans Vision Bike y me prestaron herramienta y aire, aunque no con la mejor cara.

-En una de las muchas tiendas Benotto, me prestaron todo lo que necesité después de comprar la cámara y la llanta. Además, el chico que me prestó las cosas era muy amable aunque había un montón de gente.

-Finalmente en La Bici Urbana, sólo me prestaron su compresora para poner aire porque mi llanta no venía a la presión adecuada, cuando pregunté al mecánico si les debía algo me dijo “pues quizá sería algo, pero no te voy a cobrar nada, porque andas en bici”. Empatía.

La cosa es, finalmente, que cuando uno va a una tienda, debería de ser recibido de buena manera, ahí es de una forma muy básica, donde empieza a hacerse comunidad ciclista.

Y usted querido lector ¿qué experiencias ha tenido con tiendas?

CycleStuff

I’m very impressed with this map. The brain child of Simon Parker, a fomer student and mini-cab driver, the London cycling map attempts to do for cycling what the London underground map does for the tube; tame its complexity and make it simpler.

Working on the premise that the London cycle network falls victim to its own complexity – lacking a more holistic approach to cycle transit – the map recognises the system’s inherent interconnectedness* and uses a colour coded system to bind directional routes together.

Parker’s idea of colour coding the maps according to an adapted compass orientation (5 axis rather than 4) is a rather good one. It has the advantage of always offering the cycling routes in relatively straight lines (in common with Henry Beck’s Tube map) and pulls together several existing cycle tracks to form one single directional unit. This dispenses with the fine detail that…

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