Colisiones en bicicleta y qué hacer

En la película Hot Fuzz (que por cierto es una gran parodia de las películas de policías), hay un momento en el que dos policías tienen una conversación en una escena del crimen que implica automóviles. Nick Angel (el personaje de Simon Pegg) comenta que en el lenguaje oficial ya no se dice “accidente de auto”, se les llama “colisiones”.  A lo que el oficial Butterman (Nick Frost) pregunta: Entonces ¿por qué no podemos decir accidente?. Y Angel responde: Porque accidente implica que no hay un culpable.

Así funciona en la vida real. Cualquier colisión entre vehículos ocurre por una serie de causalidades que llevan a que dos vehículos (en estos casos específicamente una bicicleta y un vehículo automotor) se encuentren.

A últimas fechas me ha tocado apoyar de alguna forma en dos situaciones de accidentes en los que los automovilistas tuvieron mucha responsabilidad en la serie de causalidades. Una tuvo lugar en una calle donde no había carril ciclista, fue un portazo en segunda fila; la otra ocurrió justamente en el carril bici, mientras el auto invadía el confinamiento en Reforma. Las historias son muy largas como para escribirlas aquí sin que dé un poco de pereza leer, así que más bien iré a las características compartidas por ambas colisiones y las conclusiones/recomendaciones de por qué las cosas resultaron de la mejor manera en ambos casos.

1.- Los ciclistas afectados pidieron ayuda, uno avisó a la gente vía twitter; el otro pidió a un ciclista que iba pasando, llamar a una patrulla. En ambos casos la policía acudió al sitio a dar apoyo y aunque no sabían exactamente por qué, entendían que el ciclista tenía prioridad.

2.- Aunque iban pedaleando solos, una vez ocurrida la colisión, ninguno de los dos ciclistas estuvo solo. Aparte de avisar a la policía, es útil llamar a alguien que pueda acudir al sitio (de preferencia en bici) y/o que pueda llamar a otros para ayudar a ejercer presión con los automovilistas y sus seguros.

3.- El automovilista estaba infringiendo el RTM y los ciclistas y/o la gente que lo acompañaba tenían conocimiento del RTM e iba circulando conforme a se estipula en ese documento. Lo cual le quita armas a cualquier ajustador que se niegue a cooperar. (El RTM se puede leer completo y bajar aquí)

4.- Ninguno de los dos automovilistas quiso aceptar reponsabilidad en el choque. En el primer caso,  fue por recomendación de la aseguradora, en el segundo porque el automovilista era un imbécil. En cualquier caso, es mejor pedir que acepten la responsabilidad, de manera que eviten ir al Ministerio Público.

5.- En caso de que se requiera ir al hospital, es mejor hacerlo, por eso también es bueno que haya alguien acompañando al afectado. Resulta que si el afectado está en el hospital y terminan en el MP, encierran al del automóvil por 24 horas, mínimo, hasta que se defina la gravedad del ciclista (o peatón, si es el caso).

6.- Como escuché hace poco: es cosa de resistencia. Hacer lo correcto, como dije en el post pasado, puede llegar a ser cansado, sin embargo, lo mejor es no claudicar, por el bien del ciclista.

Aunque aquí se habló de la buena fortuna de que los automovilistas tuvieran seguro, se puede correr con la mala suerte de que no lo tengan, de igual forma, se debe de buscar que se cuente con alguna indemnización, por lo menos para asegurarse de que ni el ciclista ni la bicicleta hayan sufrido daños graves.

En fin, si alguien ha tenido alguna situación de este tipo, sería bueno compartir qué hizo o cómo se solucionó. Siempre es mejor tener todas las herramientas a la mano.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s